El filósofo francés nos insta a romper la tendencia a la autocompasión y al victimismo, algo que va contra el progreso que implica la modernidad, y que se acentúa en las nuevas generaciones.A la humanidad victoriosa de la modernidad le sucede hoy una sociedad victimista. La promesa de un mundo mejor, liberado del fatalismo y el fanatismo, que inspiro a la Ilustracion y a la Revolucion francesa, ha engendrado ciudadanos lastimeros y autocomplacientes.Bruckner afirma en este libro que la civilizacion actual identifica la grandeza con la preocupacion por los humillados; en la otra cara de esta tendencia situa a la victimizacion como chantaje al projimo y una obsesion patologica por el reconocimiento. Paradojicamente, el sufrimiento se erige como nuevo valor sagrado en el Occidente hedonista. El filosofo frances explica por que todos, ricos y pobres, hombres y mujeres, hacen alarde de sus propios certificados de sufrimiento, que los elevan por encima de sus semejantes; y como, en detrimento de los verdaderamente desgraciados, por un curioso vuelco, los felices y los poderosos tambien quieren pertenecer a la aristocracia de los margenes, formar nuevas castas de derrotados. Finalmente, aborda el culto al dolor, que, impregnado de amargura, ensalza la figura del martir y alimenta las dos grandes pasiones contemporaneas: el resentimiento y la venganza. La pose de la exclusion, el narcisismo de la segregacion y la competencia victimista prosperan por todas partes. Y cabe preguntarse si las generaciones jovenes, consentidas y criadas en el miedo y la susceptibilidad, seran capaces de afrontar el caos del mundo en el que vivimos, marcado por la violencia y las catastrofes naturales.Hay una constante en la obra de Pascal Bruckner que roza la profecia. Su ultimo ensayo sobre la victimizacion y la complacencia en el sufrimiento, real o imaginario, es una lectura imprescindible. Le PointLa intuicion de Bruckner no consiste en negar el dolor ni en ridiculizarlo, sino en describir la mutacion cultural que ha elevado el agravio a categoria politica. Ruben Amon, El ConfidencialSufro, luego existo es un ensayo tan recomendable como provocador. Juan Carlos Laviana, La Nueva EspañaEste libro abre tantas perspectivas que se hace casi inabarcable. Es apasionante y posee un poso de desasosiego que solo tienen los buenos ensayos. Juan Carlos Galindo, Babelia, El Pais
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