Testimonios de experiencias cercanas a la muerte, entre ellas, las del propio autor.Tras Estoy bien y Pactos y señales, J. J. Benítez ha seguido investigando el gran misterio de la vida después de la muerte.Fruto de esa incansable labor aparece ahora Dios es azul: un total de 101 casos de experiencias cercanas a la muerte.Dios es azul es un libro lleno de esperanza. En el se demuestra que la muerte es una repugnante mentira.
«El científico de las 609 posesiones demoníacas» (ABC) nos adentra en el mundo de la parapsicología y lo inexplicable. «Álex Escolá-Gascón es el científico sin miedo al Gran Umbral. Con mayúsculas».
¿Qué sucede cuando morimos? El libro que despeja todas las incógnitas. Durante más de cinco años, la doctora Cristina Lázaro ha entrevistado a más de mil pacientes, familiares y personal sanitario en la UCI y en la unidad de cuidados paliativos del Hospital Reina Sofia en Murcia. Los detallados relatos que describen las sensaciones y visiones de las personas que han experimentado una ECM son el hilo conductor de Despues de la vida, que tambien incluye un recorrido antropologico por diferentes culturas para comprender como el ser humano ha entendido y manejado la muerte y el duelo. Un libro cientifico y riguroso, calido y cercano. Imprescindible para comprender quienes somos, de donde venimos y hacia donde vamos.Un viaje fascinante por las ECM a traves de personas que las han vivido:Salir del coma para mi fue muy duro. Segun los medicos, a los cinco minutos de desconectarme de las maquinas y darme por muerta, abri los ojos. Yo habia estado todo ese tiempo con mis abuelos, en mi casa, muy feliz. Al no poder respirar y perder las fuerzas, me inunde de angustia y ansiedad. Hasta que llego un momento en el que me dije: "Mira, que sea lo que Dios quiera". Se me nublo la vista y se puso todo negro. Yo no vi la luz, pero dentro de la oscuridad habia tal paz y tranquilidad que no me hubiera importado seguir alli. Mi padre, cuando recibia la visita de mi madre, decia que ella se sentaba cerca, pero cuando el se acercaba para tocarla -porque le parecia tan real-, desaparecia. Ahora se que le preparaba para que se fuese en paz.Experimente una sensacion muy agradable de estar flotando en un espacio amarillo, calido. Recuerdo pensar: "Pues fijate que me he muerto sin confesarme", pero sin dolor ni miedo. Era una sensacion muy placentera, pero yo queria seguir viviendo.