Sería demasiado pretencioso decir que este libro trata de cómo Jacques-Alain Miller deviene psicoanalista. Pero sí es posible intentar responder qué cambios emergen en su enseñanza tras autorizarse publicamente a la practica del psicoanalisis. En ese sentido, es factible abordar ese giro en el que Miller se distancia del filosofo y se permite la experiencia clinica, preguntandonos si su manera de leer y transmitir la enseñanza de Lacan ha sufrido alguna metamorfosis. En efecto, cuando Miller da inicio a su primer Curso de Orientacion Lacaniana (COL) de la segunda serie en 1981: Escansiones en la enseñanza de Jacques Lacan (Miller, 2021a), algo ha cambiado para que pueda autorizarse ante los psicoanalistas como alguien que practica el psicoanalisis. ¿Que ha pasado con el filosofo y la filosofia? ¿Que transformaciones se han dado en el joven Miller maoista de la decada de 1960? ¿En que puede verificarse la posicion del psicoanalista en el Miller clinico de inicios de la decada de 1980? Algunas de esas preguntas toman consistencia en lo que, para ese mismo recorte temporal, Miller llamo una rectificacion de lectura: leer a otro Lacan, y con esta rectificacion se da el inicio de la Clinica Psicoanalitica Milleriana. Fernando Jose FerrariEl autor es practicante del psicoanalisis de Orientacion Lacaniana. Cartelizante de la EOL seccion Cordoba. Doctor en Psicologia por la Universidad Nacional de Cordoba. Y Profesor Adjunto regular de la Catedra de Sistemas contemporaneos de la psicologia de la Facultad de Psicologia de la UNC. Investigador director de la Secretaria de Ciencia y Tecnica de la UNC y del proyecto ECOS-SUD de articulacion entre Argentina y Francia. Ha dictado seminarios de posgrado en Barcelona, Madrid, Granada y Le Mans (Francia). Ha realizado su especializacion en historia y epistemologia de la psicologia en la Universidad de Granada, España, y continua su formacion en contacto con el CSIC (Consejo Superior de Investigaciones Cientificas) de Madrid.
El silencio tiene dos caras: puede ser placentero, pero también puede ser una pesadilla. Las palabras "silencio" o "quietud", según la autora, no logran cubrir lo que encierran estos dos aspectos; por lo cual la expresion "silencio inerte" que en lengua hebrea se condensa en una sola palabra: dmama, fue elegida como la mas adecuada y, en general, la mas enfatizada en el texto. Esta expresion crea una alianza con el movimiento de la pulsion al involucrar la pulsion de muerte. ¿Por que intentar escribir sobre el silencio inerte? Aun cuando fuera "elocuente" a su manera, representa la antitesis del habla. Sabemos que el psicoanalisis se basa en el habla y que, mediante la palabra, se avanza para llegar al hueso, al nucleo del sintoma. Intentar investigar el tema se impuso como necesidad sine qua non, pues representaba una de las vias para romper ese silencio inerte que se habia convertido en una especie de hueso solido en el cuerpo de la autora. La investigacion de este topico, que implica entrar al campo de las pulsiones, plantea desde ya una cuestion dificil: ¿como referirse a una dimension caracterizada principalmente por el hecho de no tener palabras, incluso si silenciamos o si nos hacen silenciar determinado pensamiento o determinada idea? Lacan sostiene que el lenguaje es una herramienta mala y, por lo tanto, no tenemos nocion alguna sobre lo real, porque la relacion entre el habla y lo que se omite en el requiere una referencia a lo "imperfecto", al lado malo del lenguaje. En su ultima enseñanza, al hablar del nudo borromeo, Lacan asigna a cada uno de los tres registros un estatus similar, y el vacio que se extiende entre ellos es el lugar en el que reside el objeto a, lo que destaca el lugar del silencio inerte como lo que tambien crea el enlace entre los registros.
Eis aqui um ensaio rigoroso, fruto da meticulosidade do estudo antropológico-psicanalítico realizado com encanto por Amnéris Maroni. O cão farejador condensa a ligação nada fortuita entre autores sem