Sinopsis de DIARIOS DE LA SEGUNDA GUERRA MUNDIAL 3. ÚLTIMAS CRÓNICAS
Tercer tomo de los tres que recogen las crónicas de la Segunda Guerra Mundial del gran periodista Manuel Chaves Nogales, conjunto inédito entre 1939 y 1944 de más de 600 piezas compilado y editado por Yolanda Morató, no incluido en sus obras completas. Un hito culminante en la recuperación de la obra del gran periodista español del siglo XX.
Ficha técnica
Editorial: El Paseo Editorial
ISBN: 9788419188625
Idioma: Castellano
Número de páginas: 472
Tiempo de lectura:
11h 17m
Encuadernación: Tapa blanda
Fecha de lanzamiento: 08/12/2025
Año de edición: 2025
Plaza de edición: Sevilla
Colección:
el paseo central
el paseo central
Número: 45
Alto: 21.0 cm
Ancho: 13.5 cm
Grueso: 2.5 cm
Especificaciones del producto
Escrito por Manuel Chaves Nogales
Manuel Chaves Nogales (Sevilla, 1897-Londres, 1944) es hoy una de las referencias de la literatura y el periodismo español del siglo XX. En 1921, justo mientras dejaba preparada la publicación de este su primer libro, La ciudad, precisamente dedicado a escudriñar el alma difícil de su ciudad natal, marchó a Madrid, con escala en Córdoba, para hacer carrera en el cambiante mundo del periodismo. Como redactor jefe de El Heraldo y director de Ahora se convirtió en la referencia más avanzada del periodismo en la época de la República, llegando a ser contertulio del presidente Azaña. En esos años conquista la cima periodística con sus grandes reportajes denuncia sobre la Rusia bolchevique y los regímenes fascistas. Su obra literaria, entre el periodismo y la novela, dejó varios libros fascinantes de tema ruso: La vuelta a Europa en avión, La bolchevique enamorada, Lo que ha quedado del imperio de los zares y El maestro Juan Martínez que estaba allí. Y en 1935 conquista un enorme éxito editorial con su archiconocida serie periodística sobre Juan Belmonte en La Estampa y La Nación, que sería publicada en forma de libro y le daría fama internacional. Con la guerra tuvo que abandonar España y, tras un periodo en París, del que surge buena parte de su libro La agonía de Francia (1941), se instala en Londres donde seguirá desarrollando una labor periodística internacional de primera fila. En el clima de exilio y guerra, con la salud muy desmejorada, una desafortunada intervención quirúrgica le produjo la muerte mientras preparaba un libro con los testimonios de refugiados de la ocupación alemana.