Los hombres son como peces: al principio no pican el anzuelo, y cuando por fin se pesca uno, al sacarlo del algua sus mejores cualidades ya han caducado... Pero eso va a cambiar. Este libro enseña a las mujeres cómo pesacar del modo adecuado y cómo hacer que ellos se conserven frescos. Después de todo el esfuerzo que ir a pescar representa, hay que intentar que el fruto de la pesca (el hombre) resulte provechoso a largo plazo. Aquí descubrirás cuáles son las mejores vías para lograrlo.