Este libro de Peter D. Thomas ofrece una revisión filológica profunda de los Cuadernos de la cárcel de Antonio Gramsci. Su objetivo es rescatar al pensador sardo de lecturas posmarxistas y críticas de Althusser y Anderson, presentándolo como un «clásico vivo» esencial para entender la modernidad. Thomas analiza conceptos clave como la hegemonía, el Estado integral y la revolución pasiva, priorizando la unidad dialéctica entre coerción y consenso. Define el «momento gramsciano» como el periodo de 1932, donde Gramsci alcanza su mayor madurez teórica. La obra aboga por una filosofía de la praxis autónoma, capaz de transformar el sentido común mediante la labor de intelectuales orgánicos. En última instancia, Thomas busca revitalizar el marxismo revolucionario ante crisis actuales, proponiendo una forma de concebir la filosofía vinculada a la acción política.