El mundo entre sombras, de Jon Berruezo, se configura como un elegante abanico literario de sombras. Un tono frío, oscuro y mordaz se presenta en los poemas, acercando y embrujando al lector. Páginas envueltas en terciopelo y humo custodian las afiladas meditaciones, aforismos poéticos y diálogos letales que vertebran esta obra poliédrica y difícil de clasificar, en la que Berruezo se muestra implacable en su crítica al ser humano, la figura de Dios, la superficialidad y el vacío de esta era.