Frente a la desorientación del mundo contemporáneo, María Rosal ofrece un nuevo poemario en busca de asideros entre la memoria y los afectos. Presente y pasado tratan de construir un futuro habitable donde el erotismo asoma tras las brumas del recuerdo y la lucidez del deseo. La mirada irónica se impone sobre la queja o el lamento, en una obra donde la poesía se presenta como brújula y mapa para trazar una lúcida cartografía de la velocidad extrema y del desconcierto que con demasiada frecuencia asaltan nuestras vidas. Esta obra ha obtenido el V Premio de Poesía Ciudad de Lucena Lara Cantizani.