Una lectura fascinante que arroja luz sobre esa región en penumbra donde la mente y el cuerpo colisionan.
Todo empezó con un síntoma banal y una certeza aterradora: un dolor de cabeza persistente que convenció a Rees de que su muerte era inminente. Durante años, vivió asediado por enfermedades ficticias que sentía de forma muy intensa, y atrapado en una espiral de visitas médicas, búsquedas en internet y una vigilancia obsesiva de su propio cuerpo. De esa ansiedad crónica nace este ensayo filosófico que equilibra rigor y desenfado, y en el que Rees combina su experiencia con una exhaustiva documentación sobre la hipocondría, hasta construir una genealogía cultural de la «enfermedad imaginaria». El autor convoca a figuras como Freud, Charlotte Brontë, Kafka o Didion, para explorar cómo la hipocondría ha tensionado durante siglos nuestra manera de pensar la enfermedad.