En el firmamento del baloncesto español, pocos nombres brillan tanto como el del sevillano de Carmona Andrés Jiménez, el eterno Jimix. Adelantado a su tiempo, transformó el juego desde la discreción y la genialidad: fue un alapívot que reinventó su posición hasta convertirse en un jugador moderno, versátil e imprevisible. No en vano, Andrés Montes lo definió como «el hombre que marcó la diferencia en el baloncesto español». Pero Jiménez no solo dejó huella en la cancha. Entre el Cotonificio, el Joventut, el Barça y la Selección, alternó el balón con los lápices, demostrando que el arte y el deporte pueden latir al mismo ritmo. Fruto de ello es este libro, en el que el propio Jimix, ese es su nombre artístico, nos guía por un viaje visual que reúne tres piezas esenciales:
Su biografía: un texto personal, acompañado de sus dibujos actuales, en el que Andrés refiere con mucha sinceridad sus orígenes humildes, su complicada vida (a los quince años perdió a su padre y tuvo que hacerse cargo de la familia) y su difícil ascenso en el mundo del baloncesto, conseguido a base de constancia y tozudez.
Una «loca» historia del baloncesto: un creativo guion, desbordante de humor, en el que relaciona el baloncesto con los momentos más icónicos de la historia de la humanidad: Adán y Eva, Egipto, Grecia, Roma, la Edad Media, el Barroco…
El diario de Los Ángeles ’84: una mirada cercana, de primera mano, a aquellos tiempos lejanos, tan distintos en costumbres y entrenamientos, que llevaron al equipo nacional de baloncesto a conseguir la medalla de plata que cambió nuestro deporte.
El volumen se completa con un álbum fotográfico y un apartado de códigos QR que facilitan el acceso a una amplia selección de artículos, entrevistas y vídeos. Una obra gráfica imprescindible para asomarse a la mente de un deportista que supo ilustrar su propia leyenda.
PRÓLOGO DE PAU GASOL
Algunas historias se leen; otras, además, se miran. Estas páginas que tienes en tus manos no son solo historias de baloncesto. Son un conjunto de miradas, de líneas, de colores y de intuiciones. Andrés Jiménez combina el relato con el dibujo para ofrecer una forma distinta de contar el baloncesto y la vida, desde su mirada y, sobre todo, desde sus trazos.
Coincidí con Andrés en el vestuario del Barça, cuando yo daba los primeros pasos en el baloncesto profesional. Él fue mi primer capitán. De aquellos primeros días recuerdo sus bromas cariñosas, que me hacía en mi condición de novato. Pero también recuerdo su liderazgo dentro del equipo. El liderazgo de un jugador que había alcanzado años atrás el máximo nivel del baloncesto español y mundial.
Yo era joven, él veterano. Yo estaba al principio de mi carrera, él al final de la suya. Aunque no pudimos coincidir en la selección, sí compartí con él el número de camiseta. Su número 4, que lució durante todos sus años en el Barça, me acompañó a mí en mis partidos con La Familia.
Con el tiempo, descubrí que, además de su extraordinaria carrera deportiva, Andrés era también un excelente dibujante de cómics. Este libro que estás a punto de empezar a disfrutar es el ejemplo más claro de que su sensibilidad artística está en consonancia con el éxito que alcanzó como deportista. En este sentido, percibo un doble valor en su trabajo: no solo entretiene al lector con el baloncesto como telón de fondo, sino que también muestra una destacable intención educa...