Este clásico del feminismo socialista desmonta una de las ficciones más poderosas que ha impuesto la modernidad: que la familia es refugio natural, espacio de amor y solución privada a todos problemas sociales. Michéle Barrett y Mary McIntosh muestran hasta qué punto la institución familiar organiza y reproduce la desigualdad, y se preguntan por qué continúa concitando tanta legitimidad, incluso entre quienes aspiran a transformar el mundo. En La familia antisocial, las autoras sostienen que la familia responde a necesidades reales que nuestras sociedades no han querido resolver de otro modo. Su apuesta pasa por la invención de alternativas: formas más libres, más justas y más colectivas de cuidar, convivir y sostener la vida. "En sintonía con McIntosh y Barrett, el declive de la familia nuclear puede ser no una catástrofe, sino el primer paso hacia nuevas formas de vida en común.""Héléne Barthélemy "El feminismo todavía tiene mucho que decir para que la familia deje de ser la única balsa disponible en medio del naufragio social.""Nuria Alabao