En esta antología, Diego Godián invita al lector a sumergirse en un lenguaje coral con un mismo sendero; se suceden autores, ligados al anonimato, que tienen algo que contar. Así, Godián demuestra —como señala en el prólogo— que la anonimia de un elenco que ha permanecido impasible ante las cortinas de lo mainstream es la crisis propia del siglo XXI. Estamos ante un diálogo con aquellas voces silenciadas que reflexionan sobre la vulnerabilidad de la vida, desde lo cotidiano hasta lo espiritual. Charles Pouzols Diego, irremediablemente, regresó de México cambiado. Cualquiera podía percibirlo con facilidad. El paraguas verde que llevaba consigo a todas partes, aunque colgase del cielo un sol radiante, y sus zapatos de piel de cocodrilo le delataban. Pero los que le conocíamos bien —y yo, por desgracia, llegué a conocerle demasiado— sabíamos que había algo más: en la voz de Diego había ahora cientos, miles de voces nuevas. La mía era solo una de ellas. La tuya, lector, también. Descubre, pues, el horror de escucharte a través de otro. Juan Ángel Asensio