Ricardo Llopesa, enamorado del modernismo y de la figura de Rubén Darío, exploró sin embargo su propia voz poética en una oscuridad que lo acerca al realismo sucio y la transgresión lírica. Tiene su poesía un carácter testimonial, que en algunas ocasiones se ancla a un simbolismo mitológico y en otras recurre a lo versicular para mostrar lo cotidiano.
Es Paraíso artificial una compilación inédita que Llopesa confeccionó en 2013, sin poder llegar a publicar en vida, agrupando en ella parte de sus obras Paraíso terrenal (1996), Iluminados y perversos (2007) y Hospital provincial (1996). Como sostiene Pedro Gandía, editor y prologuista de la compilación, este paraíso de creación llopesiana es una alegoría de conjunto troceada, dispuesta en tres «paneles» de muy diversas técnicas y no mucha variedad cromática, que se intercomunican, dialogan entre sí, urdiendo en torno a ellos la trama que los recrea. Dedicada a los poetas que habitaron el paraíso terrenal de la embriaguez, la obra integra trozos, fragmentos, retazos de vida, fogonazos escenificados de la vida de su autor. Late en Ricardo Llopesa, agitador cultural por naturaleza, la urgencia por vivir, mostrada a través de un talento lírico tan deslumbrante como desconocido para el público en general.
Ficha técnica
Editorial: Averso Poesía
ISBN: 9788410027510
Idioma: Castellano
Número de páginas: 124
Encuadernación: Tapa blanda
Fecha de lanzamiento: 01/02/2025
Año de edición: 2025
Plaza de edición: Granada
Colección:
Colección Averso
Colección Averso
Número: 41
Alto: 19.0 cm
Ancho: 13.5 cm
Grueso: 0.8 cm
Especificaciones del producto
Escrito por RICARDO LLOPESA
Nacido en Masaya (Nicaragua) el 13 de febrero de 1948, en su adolescencia se trasladó a Madrid para iniciar sus estudios universitarios. Sin embargo, pronto cambió de parecer y viajó a Francia, donde tras tomar contacto con diversos poetas fue seducido por la literatura. Se instala en Valencia en 1967, ciudad que se convertiría en su hogar y donde inició su profusa labor de crítico literario, que lo llevó a colaborar en revistas especializadas. Su pasión por el movimiento modernista y la figura de Rubén Darío cristalizó en la edición de Poesías inéditas (1988), publicación a la que seguirían múltiples ensayos y estudios que lo encumbran como especialista en la obra de su conciudadano. Compaginó esta labor literaria con la apertura de restaurantes dedicados a la gastronomía nicaragüense, para en 1994 iniciar la publicación de su propia obra poética con Vida breve, con la que fue finalista del Premio de la Crítica Literaria Valenciana. Fallecería en 2018, perviviendo su legado a través del Instituto de Estudios Modernistas —editorial que fundó en 1993— y habiendo sido reconocido como miembro correspondiente de la Academia Nicaragüense de la Lengua en 1997.