Tras hacer fortuna en América, Nando Porrúa regresa a su pueblo natal con la intención de llevar una vida apacible. Sin embargo, la irrupción de Enzo y El Bayona, dos maquis escondidos en la montaña, trastoca por completo su existencia. A través del secuestro de Nando y de la convivencia forzada con estos guerrilleros, el protagonista se ve obligado a confrontar verdades dolorosas que desmontan sus seguridades y revelan la compleja realidad social y política de la posguerra española. Manuel Arce construye una narración de prosa sencilla y bellísima, en la que se entrelazan las preocupaciones sociales de la época con profundas preguntas existenciales. La obra destaca por su valor literario y por su vigencia en torno a temas como la memoria histórica y la revisión crítica del pasado.