«Mi cuerpo y mi corazón fueron creados para amarte». Lydia Hope-Wallace lleva tres años escribiendo panfletos sediciosos con un seudónimo. Y, desde hace casi el mismo tiempo, mantiene correspondencia con Arthur Braid, el conde de Strathrannoch, cuya ambición política solo es comparable a su encanto. Cuando la última carta de Arthur revela su grave situación económica, Lydia parte a Escocia con una idea: proponerle un matrimonio de conveniencia. Por desgracia, el conde de Strathrannoch no es como se lo había imaginado. Es un gigante barbudo que, además, jamás ha oído hablar de ella. Y mucho menos de sus cartas. ¿Qué estarías dispuesto a arriesgar por amor? ¿Tu orgullo? ¿Tu corazón?