Sinopsis de VOCES DE LA ILUSTRACIÓN. FEIJOO, CADALSO, JOVELLANOS
Son las de tres brillantes ensayistas cuyo pensamiento trasciende a través de los siglos. De las reflexiones de Feijoo sobre el amor a la patria, la acción de los españoles en América o la defensa de las mujeres, a las de Cadalso, famoso por su parodia de los falsos intelectuales. A ellas se añaden los escritos de Jovellanos donde reivindica la importacia de las humanidades, y apuesta por la vinculación entre el estudio de las ciencias y la literatura.
Ficha técnica
Editorial: Fundación José Antonio de Castro
ISBN: 9791399023107
Idioma: Castellano
Número de páginas: 738
Encuadernación: Encuadernación en tela
Fecha de lanzamiento: 17/11/2025
Año de edición: 2025
Plaza de edición: Es
Colección:
Biblioteca Castro
Biblioteca Castro
Número: 280
Alto: 22.0 cm
Ancho: 14.0 cm
Especificaciones del producto
Escrito por Benito Jerónimo Feijóo y José de Cadalso
Es el filósofo español más importante del siglo XVIII, y se le considera introductor del ensayo filosófico escrito en lengua española. Benito Jerónimo Feijoo Montenegro nació en 1676 en Casdemiro, Orense, y en 1690 tomó el hábito de San Benito en el monasterio de San Julián de Samos. Estudió en los colegios de Lerez (Pontevedra) y en el monasterio de San Vicente de Salamanca. A partir de 1709, y durante más de medio siglo, residió en Asturias, en el colegio benedictino de San Vicente de Oviedo, donde murió en 1764.
Escritor ilustrado español, también considerado introductor del romanticismo en España. Nació en Gibraltar en 1741. Estudió en los jesuitas de Cádiz y después en París. Viajó por toda Europa contagiándose del espíritu de la Ilustración del momento. Fue cadete en el regimiento de caballería de Borbón y llegó al grado de coronel. Amigo de Nicolás Fernández de Moratín y de Tomás de Iriarte. Dejó muchos textos autobiográficos y un epistolario extenso con escritores de la época. Publicó un poemario. También compuso sátiras, textos mordaces en los que ridiculizaba el falso barniz cultural que tenían muchos de los petimetres que poblaban los salones del Madrid de la época. Pero sus dos mejores obras son Cartas marruecas y Noches lúgubres. También compuso algunas obras dramáticas. Murió en 1782.