En Vigo, un día de marzo de 2020, en un mundo rozando lo pandémico, Rosa, algo tetona, pelo lacio y boca color vino, tienta a la suerte en el autobús que la lleva a la fábrica, como todos los días, despues de caminar mucho mucho y rapido rapido. En esta novela, los personajes no deambulan solamente por las calles y parajes de la ciudad gallega, sino que recorren un Vigo estratificado socialmente, ligeramente superficial y claramente sarcastico. Trata de una relacion improbable entre un chico bien, Pablo, y una chica de barrio de monte, Rosa, al final de la primavera, que se encuentran cada dia en el mismo autobus que los dirige a la fabrica donde ella trabaja, PSA-Citren, y al centro donde el estudia, la antigua Escuela de Peritos en conde de Torrecedeira. Pareceria una historia de amor, mortalmente cursi, aunque realmente la trama sentimental entre ambos es solo un medio para mostrar un panorama jerarquico social que sigue siendo esa mochila de la que nadie se libra.Una situacion repentina, un accidente inesperado muda profundamente la vida de Rosa, que necesitaba algun empuje para alterar la rutina fabril de su vida, para intentar borrar esos limites socioeconomicos que la situan en uno de los estantes mas bajos de una sociedad urbana industrial como Vigo.Sin poder dejar l
Peles murió el 18 de noviembre de 2003. Estuvo antes 15 días en coma. Sufrió dos infartos en esos días. Lo último que su hija, Alexia, le dijo fue ?Bueno, papá, ya veré yo, déjame a mí? o algo así, en la puerta del ascensor de la casa de su madre. Ella habia empezado la vida que queria, en Coimbra desde hacia un escaso mes y medio. Al dia siguiente la llamo y dijo que le dolia la cabeza y que estaba pensando en cenar un huevo frito, que si llamaba al medico o que si iba al hospital. Alexia dijo que si, que lo llamase. Le llamo a casa y estaba en el hospital; que fuese, le dijeron. Pero el no quiso molestar. Su hija supone que ceno el huevo frito y que le supo a gloria.Hoy, en 2022, Alexia Dotras Bravo quiere sacar del cajon de escritora escondida, los relatos que, desde la primavera de 2004, comenzo a escribir para exorcizar los demonios de la muerte. Una muerte que presentaba mil matices pero que a ella solo le llevaban a una: la muerte injusta y paradojica de su padre, el alcoholico