Nació en San Sebastián. Es médico especialista en Psiquiatría y Psicoanálisis. Master en Psicoterapia Analítica Grupal. Es autor de numerosas publicaciones científicas en revistas especializadas y de ponencias y comunicaciones en Congresos de Salud Mental. Ha escrito más de 300 artículos de opinión en diferentes medios periodísticos. Ha publicado dos novelas: Noche cerrada (1999) y El extraño predicador (2003) y dos libros de opinión: Nuestra respuesta social e institucional al manicomio de Pamplona (1991) e Incursiones en la niebla (1995). Actualmente es Jefe de Servicio de Psiquiatría y Director del Sector 1-A de Salud Mental del Servicio Navarro de Salud.
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Al comenzar la lectura de "El extraño predicador", de Fabricio de Potestad, podríamos pensar que nos encontramos ante una novela policíaca con todos los elementos propios del género; un policía alcohólico con una muerte a sus espaldas en extrañas circunstancias, su mujer asesinada, la búsqueda del culpable… pero la extraordinaria capacidad del autor para entrar en los recovecos más oscuros del pensamiento humano nos llevan por extraños caminos, ofreciéndonos fascinantes retratos psicológicos de cada uno de los protagonistas, una fuerte tensión emocional y la atracción hacia la personalidad cínica del asesino, ante su retorcida maldad. En medio, como imprescindible chivo expiatorio, un hombre que desea propagar la verdad de Dios, un nuevo redentor con un único discípulo, cuya vida nos lleva a una extraña conclusión: si Jesucristo viniera a la Tierra, lo mataríamos. Se afirma en el Levítico "Quien matare una bestia, páguela; pero quien matare a un hombre será muerto". Fabricio de Potestad hace que sus personajes lleven esta máxima hasta el límite. Más allá de la violencia y la sangre, se nos ofrece una reflexión sobre el ser humano, sobre su capacidad de destrucción y autodestrucción. Una capacidad que jamás tuvo tantos medios para sembrar la muerte como las que ahora están a nuestro alcance. Fabricio de Potestad demuestra en "El extraño predicador" un dominio de la novela psicológica que hace pensar en Stefan Zweig, Arthur Schnitzler y Joseph Roth. ¿Está Jesucristo de nuevo entre nosotros? ¿Si estuviera, lo mataríamos por segunda vez? La pregunta subyace en la obra, la forma en que se desencadenan los acontecimientos provocarán en el lector sensaciones difíciles de encontrar en la literatura actual. "El extraño predicador" es la segunda novela publicada por Fabricio de Potestad, tras las buenas críticas recibidas por su primera ob
Abandonado a su suerte, sin sentido ni finalidad e indefectiblemente libre, el ser humano se percibe como un ser contingente, frágil y finito. Está ahí simplemente, sin razón alguna ni propósito determinado, obligado permanentemente a elegir entre múltiples opciones, pero sin apelación posible, pues nada inteligible hay escrito en la naturaleza ni en el cielo que guíe su vida. En un mundo de objetos inertes, irrumpe su semejante, una realidad, igualmente libre, que no se deja someter. Se ve así inmerso en un inevitable conflicto de libertades y frente a su trágico final, la muerte. Sólo tiene dos opciones: asumir su condición ontológica y vivir esa pasión inútil que es la existencia o engañarse. Varias son las formas mediante las cuales el ser humano se enajena con objeto de eludir la libertad amenazadora de sus semejantes y maquillar su fatal desenlace. El fóbico camina de puntillas para no provocar la ira de sus semejantes, el histérico se viste con sus mejores máscaras para seducir a su prójimo y evitar los zarpazos de su libertad, el obsesivo trata de controlar, mediante rituales de carácter supersticioso, las supuestamente aviesas intenciones de sus allegados, y el creyente se aferra a un más allá desiderativo. Todos, en fin, miran de soslayo ante el infortunio y la enfermedad que anticipan la muerte.