Un diccionario está dirigido a dos grupos: en primer lugar a profesores y estudiantes de la Sagrada Escritura para ayudar a asimilar términos fijos y conceptos claros como parte de su aprendizaje. En segundo lugar se dirige a quienes gusta de leer obras de tema biblico como manual de consulta para identificar el sentido de terminos que usan especialistas y divulgadores sin explicarlos.