Un padre y su hijo conversan sobre algunas lecturas compartidas. Esta circunstancia entrañable, cargada a la vez de la sencillez y la profundidad que emergen de lo cotidiano, es el disparador para una serie de reflexiones vinculadas con los grandes temas de la humanidad.A la manera clasica, el dialogo se abre camino por cuestiones como la libertad, la politica y la fe; la filosofia, la historia, el avance cientifico y la evolucion del conocimiento; el pasado, el presente y el futuro, es decir, de donde venimos, quienes somos, a donde vamos. Asi surge la figura del Homo Deus, la maquina como consecuencia de la evolucion humana. Pero aqui no se trata de una evolucion por caminos divergentes, sino a traves de una misma linea genealogica: la maquina no es otra cosa sino la misma, evolucionada.Como en las grandes obras del genero, esta idea central tiene su correlato en la historia que se narra y mas alla, mucho mas. Porque Juan Fernandez imagina, sobre esa base, el futuro cercano, el lejano, el intemporal Asi de infinitos son los limites de esa extraordinaria imaginacion que nos regala Existencia.