Cuando el monstruo grande llama a la puerta del pequeño monstruo, solo hay una respuesta posible: ¡NO! El monstruo grande no se porta bien y no es un buen amigo. Pero el monstruo grande promete cambiar y el pequeño monstruo le da una nueva oportunidad.
Al pequeño monstruo todo le sale genial. En cambio, el monstruo grande es tremendamente patoso. El monstruo grande se pone cada vez más triste, pero, ¿qué