Gerald Hugh Tyrwhitt-Wilson (1883-1950), decimocuarto barón Berners, conocido como lord Berners, fue un hombre de diversos talentos –compositor, pintor y escritor–, además de un esteta irredento y, en palabras de su biógrafo, «el último excéntrico»: ponía collares de perlas a sus perros y, entre sus mascotas en Faringdon House, figuraba una jirafa. Berners compuso música para los ballets de Diáguilev y para el cine. Se codeó con Stravinski, Evelyn Waugh, Cecil Beaton y Nancy Mitford, quien se inspiró en él para el personaje de lord Merlin en A la caza del amor. Escribió varias novelas y relatos. Primera infancia (1934) es el primero de los tres volúmenes que Berners consagró a sus memorias.
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La aparición de un camello en la puerta de una vicaría es análoga a la de Lord Berners en el ámbito de las letras, insospechada y parsimoniosamente subversiva. El autor capturó a la perfección aquello que siempre resulta una impresion pasajera: que los animales lo comprenden todo. Leccion de sutileza y sobriedad, modelo de economia y estilo, El camello fascino a Stravinsky, era la novela favorita de Dali y puede leerse como un guion de Anthony Trollope filmado por Luis Buñuel. Parrocos y percances nimios, suspenso surrealista. Se trata de un certamen de chismes y malentendidos, de criterios morales. El camello se disfruta, en suma, como la fabula que guarda los secretos -los encantos- del mal funcionamiento del mundo.
El joven lord Berners recuerda, al comienzo de estas memorias de infancia, la primera vez que fue consciente de su existencia, una existencia, tan privilegiada como extraña, que se desarrolla en una mansion neogotica de la campiña inglesa, en el seno de una familia obsesionada por la caza del zorro, la equitacion y el ideal de la masculinidad victoriana. Berners pronto descubre su absoluta ineptitud para los deportes, su condicion de pesimo jinete y su inclinacion irremediable por la musica, las muñecas y el arte. Sus rarezas, sus bromas y sus experimentos, cada vez menos tolerables, haran que acabe en un internado destinado a hacer de el un hombre. Bajo la tutela del señor Gambril, cuyos metodos recuerdan mas a los de un carcelero que a los de un educador, Berners tendra que desenvolverse en un ambiente educativo rigido, pero no exento de descubrimientos de todo tipo, tambien afectivos. Quintaesencia del aristocrata ingles excentrico, Berners describe a su entorno familiar sus antagonicas abuelas, la odiosa prima Emily, a sus vecinas, a su institutriz suiza o a sus compañeros y profesores del colegio con agudeza y ojo clinico. Su estilo, caustico y acerado, da lugar a multiples momentos desternillantes y a situaciones absurdas, al tiempo que explica el peso de la tradicion en la aristocracia victoriana, un peso del que el joven Berners desea librarse a toda costa. Una educacion sentimental que no servira de ejemplo a nadie.