Navegante del silencio reúne poemas que cuentan algo de viajes hacia playas, a cuyas arenas el autor llegaba acompañado. Y poemas sobre lo que intenta al escribir: capturar el paso del tiempo en unos folios, dejar constancia de su vida, añorar etapas y amores sin regreso.Hay referencias a la musica, a los instrumentos, que hacen volar notas ordenadas, y a las partituras con su lenguaje propio: La musica existe mientras suena, al acabar no desaparece, dura en emociones que ha creado.
La mayoría de los poemas de este libro contienen recuerdos. A cierta edad, casi toda la vida ha sucedido. También hay poemas en los que el autor toca su viola da gamba, y este sonido grave le cuenta historias o le traslada, con la belleza de sonatas antiguas, a las habitaciones donde estuvo en otros siglos.La lentitud de un adagio o el ritmo de un minueto acercan transparentes presencias de amadas, mientras el pasa el arco hacia los ultimos compases.
Estos poemas publicados entre 1995 y 2021 pueden considerarse unas memorias sin apenas nombres de lugares ni de personas ni descripciones detalladas de sucesos. Emociones y recuerdos quedan sobre las paginas como la espuma que deja la ola al retirarse.
Este libro cuenta algunas cosas de la pequeña vida de Botón. No sé a quién va dirigido, ni a quién puede interesarle su relato. Probablemente, a nadie. Botón es un perrito que el azar puso en mi camino y con quien he convivido mucho. El azar, brujula de rumbos inesperados.
En este nuevo poemario de Luis Gutiérrez del Arroyo, la mayor parte de los poemas llevan, a pie de página, la mención de algún verso antiguo, o el comienzo de alguna melodía del Renacimiento, o frases que se cantan o tocan en operas barrocas. Con esas presencias lejanas, el autor los ha escrito utilizando sus propios motivos y ritmos, como si compusiese breves diferencias o recercadas. Expresan nuevamente la nostalgia, la pena por el amor perdido, por la vida que acaba; o la alegria de los momentos inolvidables, magnificos en la plenitud de los sentidos; o la unica riqueza de los buenos recuerdos acumulados, de los viajes, de tanta musica guardada.Y siempre la melancolia tiñendolo todo, como un bajo que acompañase la existencia.