Pilar no necesita contar sílabas ni rimar... Ella es poesía. Escribe como habla, tiene el don de la palabra, que le brota sin esfuerzo cual manantial de alegría, buen humor y picardía. Si el lector disfruto de Las vocecillas, querra seguir disfrutando de estos Monologos y otras hierbas, que evidencian la capacidad de la autora para destacar lo esencial y ridiculizar lo superfluo, haciend...
Un festival de la imaginación y del humor. Las vocecillas de Pilar París son la plasmación más divertida y original de su arte literario, sus piezas más recordadas y celebradas en las tertulias de Versos Pintados del Cafe Gijon. Esto es una gran noticia para los lectores, pues, como dice la risa: Esta la cosa muy chunga y falta gente graciosa.La escritora nos ofrece una oportunidad unica de penetrar en la vida de algunas cosas, animales y personas a los que nunca antes habiamos tenido la posibilidad de oir. ¿O acaso usted habia oido hablar alguna vez al humo o al perejil? Las historias inverosimiles, los giros inesperados, los disparates mas descacharrantes, las expresiones mas hilarantes son lo comun en Las vocecillas.(Del prologo de Francisco Delgado-Iribarren Cruz)