La popularidad de Franz Marc se debe, aún hoy en día, principalmente a sus representaciones de animales. La desaparecida Torre de los caballos azules rivaliza en popularidad con los cuadros de flores de Emil Nolde. Pero, en contraposicion con este, que siguio pintando hasta una edad muy avanzada, el tiempo en el que Marc creo sus cuadros mas conocidos se limito a apenas cuatro años. Diez años fueron necesarios para que evolucionara de la pintura tradicional de la Academia de Munich, pasando por diversas tendencias estilisticas, al lenguaje formal que cristalizaria en su estilo personal.
Calificado como "degenerado" por los nazis, Paul Klee (1879-1940) está considerado como uno de los pintores más importantes del siglo XX. Sus obras destacan por su variedad de formas de expresión artística. Sus acuarelas tunecinas representan paisajes, edificios y, sobre todo, la luz norteafricana de este mundo mediterráneo, y constituyen el auténtico comienzo de la carrera de Klee como pintor. Aunque estas obras todavía se pueden calificar de "objetivas", ya muestran rasgos de su tendencia hacia la abstracción y un lenguaje de formas. Las figuras geométricas y los elementos jeroglíficos caracterizan la mayoría de estas obras, por esta razón parecen recordar a las pinturas naíf y los juegos infantiles. Realmente, aunque la obra de Klee está basada en reflexiones teóricas, sus símbolos recurrentes expresan contenidos personales y a veces políticos.