En las paredes y aristas de las Tres Cimas de Lavaredo se escribe la historia de la escalada desde hace más de cien años. Desde la primera ascensión a la Pared Norte de la Cima Piccola en 1890, por el mitico Sepp Innerkofler, la escalada se convirtio en un fin en si misma. Desde entonces en estas espectaculares paredes dolomiticas se nos ofrecen, una y otra vez, actividades cada vez mas increibles.Pero las Tres Cimas son mucho mas que una zona de escalada mundialmente famosa: son toda una leyenda. Los mejores escaladores han ido dejando a traves del tiempo sus huellas en las Tres Cimas, demostrando sus sobresalientes habilidades para la escalada: Paul Preuss y Hans Dulfer antes de la primera guerra mundial; en los años treinta Emilio Comici, los hermanos Dimai, Ricardo Cassin, y tambien los muniqueses Hintermeier y Meindl. Despues de la segunda guerra mundial llegaron escaladores punteros de todo el mundo, para abrir las mas impresionantes lineas en las paredes de las Cimas.Hoy en dia en las Tres Cimas se escala en libre hasta lo mas dificil. Asi, los hermanos Coubal, Christoph Hainz, Mauro Bole Bubu o Alexander Huber han demostrado con actividades sobresalientes que la escalada mas extrema en las Cimas no ha perdido nada de su fascinacion.