¿Cuántas veces ha pensado la humanidad que ya había entrado en una nueva era de paz?¿Disminuyen las guerras conforme pasa el tiempo y aumenta la civilización?¿Son contrarios a la guerra los más grandes pensadores?¿Puede ser el conflicto belico el remate final a una gran crisis economica?¿Es verdad que en nuestros sistemas democraticos la soberania radica en el pueblo?¿Existen los poderes facticos? ¿Subsiste la influencia politica de la masoneria?¿Es la razon la unica via de conocimiento humano?¿No es el nihilismo lo que lleva a las civilizaciones a ser arrasadas?¿No la sustituyen las culturas con mas fe y vitalidad?Pese a ser un acerrimo defensor la Paz, la Democracia y la Razon, el autor demuestra que el pensamiento dominante las ha convertido en mitos, falseando la realidad e, incluso, los sueños.
La sociedad actual parece muy tolerante con las diferentes formas de amor y de sexualidad, de manera que las diversas orientaciones y prácticas sexuales se muestran públicamente. Sin embargo, subsiste el último tabú: el amor debe ser exclusivo y la pareja es su única manifestación y el matrimonio su único reconocimiento legal.Pero este modelo monógamo está en crisis: los divorcios son cada vez más frecuentes, las familias recompuestas están al orden del día, sin hablar de infidelidades, engaños y traiciones que socavan la solidez de la pareja y que no aparecen en las estadísticas.¿Y si el problema residiera precisamente en la creencia de que el amor sólo se puede jugar a dos?¿Y si la exclusividad amorosa, que la mayoría tenemos como un ideal, estuviera en el origen de la posesividad y los celos?¿Y si el compromiso con una sola pareja tuviera en su seno el germen de la insatisfacción, el enojo y la violencia?Ésta es la audaz tesis que plantea el autor, desmontando numerosas ideas preconcebidas sobre las relaciones amorosas. Y, sobre todo, muestra que el respeto y la confianza pueden surgir de los amores múltiples y asumidos.