El verdadero asunto del libro es el terrorismo del lenguaje. No va de bombas, sino de la violencia de la transparencia absoluta: cuando un autor (Rousseau, Dostoievski, Strindberg) pretende expresar su interioridad de forma directa, sin mediaciones, sin retorica, sin que el lenguaje la enturbie, cae en la trampa. La huida de la retorica conduce a una nueva retorica la del Terror. Un mecanismo que, aplicado al discurso politico, produce el regimen del Terror en la Revolucion francesa y sus remakes contemporaneos. La logica es la misma: pureza total, autenticidad radical, eliminacionde todo lo que contamina. El terror linguistico es el primer paso.En este libro, Perniola piensa la decada del setenta desde dentro, desde la experiencia vivida, sin disimular que esa experiencia fue caotica, comica, a veces ignominiosa. Y lo hace concentrando todas las peculiaridades de su estilo inigualable. Por supuesto, no se presenta como heroe intelectual, sino como Lumpenintelligentsia, un intelectual de segunda que miraba la revolucion desde los margenes.