El derrumbe del mundo medieval se gestó en Salamanca, en el seno de una universidad puntera, convertida en la Silicon Valley de la época, donde la original asimilación de la obra de Tomás de Aquino dio lugar a un nuevo sistema nervioso para el mundo. Al proyecto colombino, validado en Salamanca, le siguio la cartografia que hizo posible la primera vuelta al mundo y una revolucion cientifica en innumerables campos. Los sabios de esta Atenas castellana sentaron las bases de la astronomia, la fisica, el derecho internacional y hasta la economia de la Edad Moderna. El filosofo Pedro Insua reconstruye con ideas y datos la desconocida linea salmantina que va desde los descubrimientos de Colon a los debates de Francisco de Vitoria sobre la licitud de la conquista de America. La ciudad castellana se elevo como el faro moral para un imperio que domestico oceanos e hizo suyo todo un continente valiendose no de la fuerza bruta, sino de una ideologia audaz y una ciencia avanzada. Salamanca fue, ni mas ni menos, el laboratorio de ideas de lo que hoy somos.
En sus ya clásicos trabajos a propósito de la sociedad española durante la Época Moderna, A. Domínguez Ortiz subrayó la importancia y necesidad de profundizar en el conocimiento de la historia de la Iglesia en general, y de los cabildos catedralicios muy particularmente como centros de poder no solo eclesiastico. En identico sentido se pronunciaria años despues otro gran conocedor del asunto, el profesor A. Cortes Peña, al llamar la atencion sobre la tarea & x02013;a su juicio urgente e ineludible& x02013; de atender a este sector del clero de extraordinaria influencia para la evolucion de los principales centros urbanos de la Monarquia Hispanica a lo largo de tal tiempo. Para ello, debia superarse antes la perspectiva tradicional hasta entonces imperante en los trabajos al uso, centrados originalmente, casi de manera exclusiva, en los aspectos juridicoadministrativos de estas instituciones; y desde la decada de los setenta del pasado siglo, en aquellos de indole mas economica. En efecto, los especialistas empezaron a priorizar en sus analisis el marco politico, social y cultural en que se integraron los capitulos eclesiasticos y con el que inevitablemente se relacionaron, dominaron o fueron dominados: convivieron, en definitiva. No resulta casual, pues, que las nuevas corrie