Zaragoza ha sido de los sedetanos, del Senado y Pueblo Romanos, del rey de Toledo, del califa de Damasco y del de Córdoba, de sí misma, de la Casa de Aragón, de la de Austria, de Borbón, de Bonaparte, de España y siempre de sus habitantes, que la han construido, vivido y luchado por ella de mil maneras. La ciudad inmortal ha sobrevivido a dos milenios de viento hostil, a la invasion del mayor ejercito de su epoca sin ser plaza fuerte, a los impulsos por destruir su patrimonio y a los enfrentamientos internos. Del Palacio de la Aljaferia a la Catedral de Nuestra Señora del Pilar, el historiador local Daniel Aquillue recorre la apasionante historia de una de las ciudades señeras de España para firmar una biografia muy personal, que entremezcla eventos y cuestiones transversales, grandes personajes con las vidas de la gente de a pie y la memoria con lo material. La gran aventura de una urbe que fue clave en la Hispania romana, deseada y disputada taifa del norte, corazon de una corona que domino el Mediterraneo, una Florencia española hecha de ladrillo, perdicion y ruina ante el paso de Napoleon y hoy, polo economico estrategico y tranquilo al pie del rio Ebro.