La Rebelión Taiping que tuvo lugar entre los años 1850 y 1864, no sólo supuso la mayor tragedia vivida por la decadente China en elsiglo XIX, sino que al mismo tipo batió el récord de convertirse en laguerra civil mas sangrienta de la Historia de la Humanidad con unos20 millones de muertos. El culpable de todo fue un aspirante afuncionario, Hong Xiuquan, quien fruto de la depresion por habersuspendido los examenes, de repente experimento una serie devisiones astrales que le llevaron a abandonar el confucionismo yabrazar lo mas parecido a un pseudo-cristianismo, convenciendosede que el era el mismo hijo de Dios y el hermano de Jesucristo.La Sociedad de los Adoradores fundada por Hong Xiuquan gano millones de seguidores y se extendio por amplias franjas del Imperio Qing, hasta el punto de que sus milicias estuvieron a punto de tomar la capital de Pekin. Despues de establecer una especie de sectaEstado conocido con el nombre de Reino Celestial de la Gran Paz, elcual curiosamente llego a ser admirado por Karl Marx y el socialismode la epoca a causa de sus politicas revolucionarias en contra de la propiedad privada y en favor de las colectivizaciones, los autodenominados taiping se lanzaron a la conquista militar del pais
Publicacions de la Universitat de València 9788411186414
“Paulina Machuca sostiene elocuentemente que los desastres no son naturales, sino que son un producto social. El desastre de 1645, cuando un gran terremoto destruyó tres cuartas partes de Manila, tar
En el siglo III de nuestra era, las dos potencias que han dominado durante siglos los extremos de la antigua Eurasia, el Imperio romano y el Imperio chino, se resquebrajan y empiezan a desintegrarse, presas de unas fuerzas de destruccion que las superan, un cambio climatico, guerras sucesivas, invasiones, hambrunas recurrentes? Comunidades enteras se ven obligadas a emigrar y buscar refugio y sustento en otra parte, pero ¿adonde ir? Quiza sea mejor resistir, seguir combatiendo una y otra vez, olvidar a los muertos, reconstruir contra viento y marea una vida efimera. A pesar del caos, algunos consiguen abrir el camino a un futuro y se convierten en figuras de autoridad, cuya memoria alimenta, durante generaciones, las sagas heroicas, cantares de gesta, poemas o relatos epicos que tanto nos gustan y cuya influencia se ha extendido por todo el mundo ante nuestros propios ojos. Tal es el caso de la obra maestra china del siglo XIV, El romance de los Tres Reinos. Este libro relata la historia de los tres reinos, de la batalla del acantilado rojo, la caida de la dinastia Han y el comienzo de la una nueva dinastia, y lo que algunos consideran el principio de la Edad Moderna en China.