Edición de Manuel Calderón.Artífice de un teatro tradicionalista en lo estético, con características tardomedievales y poca influencia de los aires de comedia urbana latina que llegaban de Italia, Gil Vicente supo no obstante imprimir a su creacion importantes cotas de lirismo, mostrar una patente voluntad de variacion en lo tematico y en lo metrico y trazar una evolucion en busca de nuevos asuntos y de tramas mas elaboradas.La edicion de Manuel Calderon reune todo su teatro castellano (incluido, como novedad, el llamado Sermon de Abrantes) y estudia con pormenor las caracteristicas de las dos ediciones antiguas de la Copilaçam, la segunda expurgada y ocasionalmente con añadidos (es el caso del Don Duardos, quiza su mejor pieza), al tiempo que da cuenta del orden, significacion y alcance de esas composiciones, sin dejar de atender ademas a la razonable perduracion en los escenarios contemporaneos de algunas de ellas, joya unica de la literatura dramatica de principios del siglo xvi, a caballo entre dos culturas y dos lenguas.
UNA TRAGEDIA INTENSA, PROFUNDA Y TAN HUMANA COMO EL AMOR Y EL DESENGAÑO.Cuando el anciano rey Lear decide repartir su reino entre sus tres hijas, plantea una prueba que parece inocente: que cada una le diga cuanto le quiere. Pero ese gesto, tan sencillo y familiar, desencadena un derrumbe emocional y politico que lo cambiara todo. Traicionado por las hijas en las que confia y ciego ante quienes de verdad lo aman, Lear se ve obligado a abandonar sus certezas y a enfrentarse a una tormenta exterior e interior. En su camino, descubre lo fragiles que son los vinculos mas intimos y como la ambicion, el orgullo y el miedo pueden desgarrar a una familia.El rey Lear es una de las grandes historias sobre padres e hijos, sobre el amor que se da por hecho y sobre aquello que perdemos cuando dejamos de escucharnos. Una obra conmovedora, lucida y ferozmente humana que sigue interrogandonos, conmoviendo y estremeciendonos cuatro siglos despues.