En una sociedad donde el valor individual se define por la capacidad de consumir, la pobreza ya no se mide por la falta de trabajo, sino por la exclusión del circuito de bienes y estilos de vida. Esta transformacion marca el paso de la antigua etica del trabajo a una nueva estetica del consumo, donde ya no basta con querer trabajar: lo que importa es poder comprar.En este ensayo, Zygmunt Bauman analiza las consecuencias de ese giro profundo y cuestiona la eficacia de los metodos tradicionales para combatir la pobreza. ¿Tiene sentido seguir confiando en recetas heredadas del siglo xix? ¿Y si empezaramos a pensar el derecho a una vida digna mas alla del empleo remunerado?Una invitacion provocadora a repensar la justicia social en tiempos de preocupante y creciente desigualdad.