¿Cómo ponerle sintaxis a un grito con la mera imaginación de la incapacidad de uno para conformarse, getting no satisfaction? Tal el clamor, aguijón o pulsión original al escri-bir estos cuentos, movido por la punzante urgencia de replicar, con cantidades infinitamente inferiores, a losembates de los que somos presa, sensibles y con los pies de barro, en un medio activo y rico en variadas fuerzas que van contra la vida, que constriñen y obligan con cargas inutiles desde tiempos inmemoriales y mediante tecnicas y estrategias cada vez mas sofisticadas. Se nota aqui un empeño por vias sinuosas y sin trabas en la lengua, ceñida, lidiando con las porfiadas resistencias del material en comprender los hechos, para descargarlos de su gravedad, desmenuzando, en una travesia por distintos lugares de nuestras cordilleras, una experiencia, un afecto, y el lector, si vence tambien el las resistencias del material, de cier-ta manera se contagia con estas vivencias y se impregna de la pasion del narrador que nos hace compartir estos sentires, estas percepciones, tal como ocurre con el cuento del toro rojo y el devenir animal del hombre, o sea, esta participacion con el animal que sufre y que de alguna manera, al sufrir, se humaniza y suscita en nosotros, no la compasion sino el afecto. Cosas, animales, plantas, meteoros rayo, cometa, llovizna, rocio, arco iris, de repente estan dotados de un mana, de un espiritu, como creen los indios achuar amazonicos, son interlocutores nuestros o son nuestros hermanos, emiten signos, que recibimos si tenemos abiertos los ojos del espiritu, y reciben signos de nosotros.
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