Existen innumerables obras de viajes por las tierras más exóticas. Pero ninguna donde la travesía se prolongue cuarenta años. Esta gesta, al alcance de muy pocos, ha marcado la existencia de uno de los aventureros más extraordinarios del siglo XX. Y también uno de los más generosos y entregados. Quien se adentra en las páginas escritas por este pionero de los hielos del Ártico tendrá la extraña sensación de sumergirse en un mundo casi desaparecido. Pero como les sucedió a quienes leyeron estas crónicas en los años cincuenta y sesenta, viajarán con su imaginación por las tierras que se extienden desde las regiones akulurakeñas hasta la desembocadura del Yukón. La vida se hace aquí literatura y la literatura cobra vida. Los azarosos viajes en trineo se entremezclan con las crónicas de la vida en la tundra implacable. Los retratos de personajes singulares y llenos de humanidad, casi primitiva, se interrumpen con las reivindicaciones políticas en el Congreso de Alaska en favor de unas mejores condiciones de vida. Y todo ello salpicado de interesantes reflexiones sobre los valores y motivaciones que hacen a los hombres hermanos de camino en cualquiera de los puntos cardinales. Segundo Llorente (1906-1989), jesuita y misionero, desarrolló su actividad durante cuarenta años entre los pueblos esquimales, a uno y otro lado del río Yukón. Llegó a ser elegido diputado en el primer Congreso de Alaska. Sus crónicas sobre sus experiencias en aquellas tierras gozaron de una gran difusión.
Ficha técnica
Editorial: Ediciones Sígueme, S. A.
ISBN: 9788430120987
Idioma: Castellano
Número de páginas: 448
Encuadernación: Tapa blanda
Fecha de lanzamiento: 17/09/2021
Año de edición: 2021
Plaza de edición: España
Colección:
El Rostro de los Santos
El Rostro de los Santos
Alto: 15.0 cm
Ancho: 23.0 cm
Peso: 647.0 gr
Especificaciones del producto
Escrito por Segundo Llorente
Segundo Llorente nació en Mansilla Mayor (León, España) en 1906. En 1923 ingresa en la Compañía de Jesús. Tras sus estudios de humanidades y filosofía en Salamanca y Granada, viaja a Estados Unidos, como miembro de la Provincia jesuítica de Oregón. Allí completará sus estudios de teología. Ordenado sacerdote en 1934, al año siguiente llega a Akulurak, en Alaska. En 1960 es elegido diputado del primer Congreso del Estado de Alaska. Después de cuarenta años de ministerio en aquellas tierras, es destinado a Moses Lake, Pocatello y Lewinston (Idaho). Falleció en Spokane (Washington) el 26 de enero de 1989. Sus crónicas en libros y revistas sobre sus experiencias misioneras en Alaska con los esquimales gozaron de una gran difusión, tanto en España como en América.