Stel Caine ha emprendido una misión desde las profundidades
del océano, adonde la humanidad ha huido para salvarse de un
sol moribundo, para ser el primer humano en milenios en caminar
sobre la desolada superficie de la tierra. Allí, cree ella, una
sonda espacial contiene las coordenadas de un mundo habitable
que podría devolver la esperanza de toda la humanidad. Pero la
noticia de la sonda se extiende, y ha llegado a oídos de uno de
los temidos Ministros de Pensamiento de la ciudad de Voldin,
donde la esperanza en un futuro mejor es un crimen castigado
con la muerte