A veces la tristeza nos lleva a querernos poco, otras nos enseña a querernos mejor. He visto y vivido historias increíblemente bonitas y otras muy amargas, cada una de esas vivencias nos cambia un poco por dentro. Con este libro pretendo que una parte de mí se quede a vivir en vuestros corazones, dar es vivir, y los sentimientos también se comparten. Cuando escribimos, un pedazo de lo que somos se va con alguien más.