Los volúmenes publicados en esta colección son clásicos españoles de valor eterno: textos establecidos sobre las ediciones o manuscritos con las variantes más autorizadas; copiosas anotaciones y varios índices. Ediciones modelo atenidas a la más rigurosa y honesta crítica textual. ÍNDICE GENERAL: Poemas satíricos y burlescos (Continuación) (1) Sátiras personales (225) Jácaras (259) Bailes (349) Poema heroico de las necedades y locuras del Orlando (409) Apéndice I. La Toma de Valle Ronces (455) Apéndice II. Nuevos manuscritos (494) Apéndice III. El parnaso, expurgado (522) Apéndice IV. Varia (524) Sumarios o Tablas de El Parnaso español (531) Sumarios o Tablas de Las Tres Musas (543) Índice de poemas fechados (549) Índice de formas estróficas y de rimas (561) Índice de nombres propios (683) Índice de los primeros versos de los tres volúmenes (711) Índice de los primeros versos de este volumen (731).
Ficha técnica
Editorial: Castalia
ISBN: 9788470391194
Idioma: Castellano
Número de páginas: 740
Encuadernación: Encuadernación en tela
Año de edición: 1975
Plaza de edición: Madrid
Alto: 28.0 cm
Ancho: 19.0 cm
Especificaciones del producto
Escrito por Francisco de Quevedo
Francisco de Quevedo (Madrid, 1580 - Villanueva de los Infantes, Ciudad Real, 1645) fue noble, político y uno de los escritores más importantes del Barroco español. Estudió Teología en la Universidadde Valladolid, donde adquirió gran valor como poeta y por sus escritos contra su coetáneo Luis de Góngora. Cultivó todos los géneros literarios y perteneció a la corriente conceptista (contra el culteranismo gongorino), pero sobre todo destacó por una gran maestría en el dominio desafiante del lenguaje. Sus escritos son críticos y morales, concebidos a partir de un prisma diferente. Sus obras más destacadas son Historia de la vida del Buscón (1603), Los Sueños (1605-1622), Política de Dios, gobierno de Cristo, tiranía de Satanás (1626), La cuna y la sepultura (1635) y Marco Bruto (1646), entre otras. Son numerosos los sonetos, letrillas y romances divulgados por los juglares, recogidos póstumamente.