Robinson Crusoe es la obra cumbre de Daniel Defoe, y una de la más reconocidas novelas de aventuras de la literatura universal.
La novela de Defoe, publicada originalmente en 1719, alcanzó el éxito inmediato gracias a la historia del naufragio y al exotismo que despertó en su momento, pero bajo el trasfondo de la inquietud que está en el hombre de explorar sus límites, y la fantasía de la utopía de vivir en completa libertad, ha conseguido perdurar hasta nuestros días y erigirse como una de las más novelas de aventuras más fascinantes. La lucha de un hombre arrojado a una soledad sin respuestas, a un entorno hostil que debe domeñar mediante la técnica y la fuerza de su voluntad para hacer «habitable» y «cómodo» un paraje en principio inhóspito, ha sido vista también como metáfora de la mente occidental y burguesa, del mundo de la técnica.
¿Qué nos hace humanos? ¿La naturaleza de la que provenimos o la técnica con la que intentamos controlarla en nuestro beneficio?
Ficha técnica
Traductor: Carmen/barba Muñiz M. Cáceres
Ilustrador: Tullio Pericoli
Editorial: Sexto Piso
ISBN: 9788415601593
Idioma: Castellano
Número de páginas: 446
Tiempo de lectura:
10h 39m
Encuadernación: Tapa dura
Fecha de lanzamiento: 24/11/2014
Año de edición: 2014
Plaza de edición: España
Alto: 24.0 cm
Ancho: 17.0 cm
Grueso: 0.2 cm
Especificaciones del producto
Escrito por Daniel Defoe
Daniel Defoe nació en Londres en 1660. Empezó a estudiar para convertirse en sacerdote presbiteriano, pero decidió abandonar el camino eclesiástico para dedicarse al comercio. Se convirtió rápidamente en un hombre de negocios, y gracias a su trabajo viajó por países de Europa, como España, Francia o Alemania.
Defoe compaginaba su carrera comercial con el activismo político: a partir del año 1702, empezó a publicar ensayos y panfletos satíricos en contra del gobierno. Sus punzantes críticas acabaron teniendo consecuencias, y Defoe ingresó en prisión en el año 1703.
En 1719, ya en libertad, publicó Robinson Crusoe, su gran novela. A partir de ese momento, empezó a colaborar en prensa y trabajó de cerca con los gobiernos de Guillermo III y Jorge I. Pese a todo, nunca logró reponerse de la bancarrota que le ocasionaron sus negocios, y seguía huyendo de sus acreedores cuando murió en 1731.