«Los seis relatos de este volumen son resultado de tres o cuatro años de labor esporádica. Sus orígenes son diversos, y en todos, los hechos son intrínsecamente verídicos, con lo cual me refiero no sólo a que son verosímiles, sino a que sucedieron en realidad. El Conde es una reproducción casi literal de la anécdota que me refirió un entrañable anciano que conocí en Italia. Mi inspiración para el personaje de Gaspar Ruiz la encontré en un libro del capitán Basil Hall, de la Royal Navy. La bestia, que es el único relato marítimo del volumen, está, al igual que El Conde, ligado a una anécdota verídica del hoy difunto capitán Blake: en sus días de juventud le aconteció una experiencia personal con la bestia. El origen de El delator y Un anarquista es desesperantemente complejo, y no vale la pena desentrañarlo. El lector sagaz adivinará que los encontré en mi cerebro. Finalmente, El duelo, el relato más largo del libro (Ridley Scott realizó una espléndida versión cinematográfica de este relato), se remonta a un párrafo de diez renglones de un modesto periódico provincial del sur de Francia que citaba la célebre historia de dos oficiales del Gran Ejército napoleónico que se batieron en una serie de duelos entre medias de grandes batallas y con algún pretexto trivial. Nunca se supo tal pretexto. Por consiguiente, hube de inventármelo»
Ficha técnica
Traductor: Fernando Jadraque
Editorial: Valdemar
ISBN: 9788477022923
Idioma: Castellano
Número de páginas: 288
Tiempo de lectura:
6h 50m
Encuadernación: Tapa dura
Año de edición: 1999
Plaza de edición: Madrid
Alto: 20.0 cm
Ancho: 15.0 cm
Especificaciones del producto
Escrito por Joseph Conrad
Joseph Conrad (1857-1924) nació en Berdíchev con el nombre de Józef Teodor Konrad Korzeniowski. Gracias a su padre, patriota polaco, poeta y traductor de Shakespeare, Conrad se inició en la lengua inglesa cuando sólo contaba ocho años. Huérfano y atediado, en 1874 partió rumbo a Marsella con el fin de hacerse a la mar. Tras un fallido intento de suicidio en 1878, desembarcó en Inglaterra, donde, durante dieciséis años, serviría en la marina mercante, un trabajo que lo llevó a tierras lejanas y le inspiró algunas de las obras maestras de la literatura universal, como La locura de Almayer (1895), El corazón de las tinieblas (1899), Lord Jim (1900) o Amy Foster (1901).