Los nuevos escenarios laborales, caracterizados por la presencia de fuerzas centrífugas y centrípetas que desdibujan la figura del empleador y aíslan al individuo dentro de su plantilla, tales como la descentralizacion productiva y las redes interempresariales, la digitalizacion, atomizacion del trabajo y prestacion de los servicios a distancia, han incrementado considerablemente las dificultades que ya existian para el despliegue de unas relaciones colectivas de trabajo solidas y consolidadas. De que ese despliegue se garantice, no solo depende que el Derecho del Trabajo pueda seguir cumpliendo su funcion esencial como ordenamiento integrador y compensador de las desigualdades, sino tambien que la empresa no se convierta en un islote de poder autocratico en medio de una sociedad cada vez mas exigente con los valores democraticos. El objeto de la presente obra es, precisamente, analizar los retos que esos nuevos escenarios plantean para la puesta en marcha y buen funcionamiento de las instituciones juridicas colectivas del trabajo y proponer alternativas que favorezcan la adaptacion de su regulacion a los nuevos contextos economicos y sociales. Tras una primera parte introductoria, dedicada a resaltar la importancia de lo colectivo y sus sujetos para el Derecho del Trabajo,