Hace ahora cien años, Albert Einstein entró para siempre y de una manera triunfal en el mundo de la ciencia, al publicar los primeros esbozos de lo que sería la teoría de la relatividad. Desde entonces su figura fue creciendo y acabó convirtiéndose en un icono del siglo XX. Todos recuerdan su rostro de hombre ensimismado, de cabellos alborotados y mirada penetrante, pero casi nadie sabe cómo se inició Einstein en el campo de las matemáticas y quién le acompañó en esa aventura vital