Cuando Gabriel viaja a Estados Unidos para conocer al profesor y novelista Lorenzo Escarén, sobre el que está escribiendo su tesis doctoral, descubre por qué el huraño escritor ha permanecido al margen de la vida literaria de su tiempo, y al mismo tiempo bucea en algunos aspectos de sí mismo y de su relación con Inés, su novia, que creía conocer a la perfección. A través de e-mails y entrevistas, los personajes de esta novela huyen de su ambigüedad, pretenden esconderse de algo, evitan enfrentarse con aquello que les hará ver cómo serían sus vidas si se hubiesen comportado de un modo distinto. Todo ello mientras se hace un repaso a la novela española de la segunda mitad del siglo XX.
Un influyente crítico literario que pierde su dominio sobre el lenguaje; una joven fotógrafa que se retira a la montaña leonesa; una adolescente que pretende escribir «la gran novela». Estas son tres de las historias que interrelacionan en Gobierno de mundos apagados, novela donde se ofrece una reflexión sobre la literatura, la creación y la originalidad desde diferentes puntos de vista. Un ejercicio metaliterario cargado de referencias y guiños al lector avisado.