La Córdoba de Antonio Cruz Conde es una mirada respetuosa y algo nostálgica sobre la década de los años cincuenta, centrada en la gestión que desarrolló al frente del Ayuntamiento el citado regidor, de quien llego a decir la gente que desde que es alcalde Cruz Conde Cordoba parece otra.Utilizando como fuente informativa la prensa de la epoca esencialmente el diario Cordoba, el periodista Francisco Solano Marquez rememora la Cordoba de la decada 1951-1960 a traves de la gestion del recordado alcalde, ordenada en capitulos tematicos que versan sobre la recuperacion de monumentos olvidados, como el Alcazar, la Calahorra y la Corredera; la atencion a los rincones tipicos; la mejora de los servicios municipales, entre ellos el nuevo abastecimiento de aguas; las obras de infraestructura y los nuevos accesos; la ordenacion urbana, que puso fin a la anarquia constructora; la potenciacion de las fiestas populares; el apoyo a la cultura, y el impulso a la construccion de nuevos hoteles que favorecieran el desarrollo turistico, sin olvidar la propia figura del regidor ni la institucion municipal. En conjunto, cerca de un centenar de articulos tematicos mas un epilogo adicional que dibuja El telon de fondo de la gestion cruzcondista.Se trata de una obra divulgativa sobre la Cordoba de hace medio siglo cuyo texto, ameno y claro, se complementa con una seleccion fotografica que explica, mejor que cualquier descripcion, la transformacion de una ciudad que se despertaba de la penosa posguerra, despedia las cartillas de racionamiento, soñaba con viviendas sociales y contemplaba, entre incredula y asombrada, la modernizacion emprendida desde el Ayuntamiento por un gestor armonizador de lo viejo con lo moderno, el decir del cronista Rey Diaz, cuyo objetivo primordial fue servir a la ciudad.El libro constituye tambien un homenaje a los periodistas cordobeses de la epoca, que por encima de las limitaciones impuestas por las circunstancias politicas supieron reflejar el vivo mosaico de una ciudad provinciana que sacudiendo su tradicional indolencia, inauguro una etapa fecunda, al decir de uno de ellos, Rafael Gago. Su lectura hara revivir con nostalgia aquella epoca a los cordobeses que la vivieron, pero tambien permitira a las generaciones posteriores conocer una etapa de la historia local en la que es posible encontrar no pocos ejemplos para iluminar el presente.
Publicado originalmente en 1875, Granada y sus monumentos árabes es una obra fundamental de la historiografía española del siglo XIX, fruto de la colaboración entre los hermanos José y Manuel Oliver y Hurtado. El libro ofrece un estudio exhaustivo y cientifico sobre el pasado islamico de la ciudad, alejandose de los relatos romanticos para centrarse en un analisis riguroso de sus restos materiales y documentales. La obra destaca por su estructura detallada, que abarca desde los origenes de la ciudad y su evolucion bajo la dominacion arabe hasta una descripcion tecnica de sus construcciones mas emblematicas. Incluye tres valiosos planos desplegables que reconstruyen las murallas y recintos de la Granada arabe, el palacio de la Alhambra y los vestigios descubiertos en Sierra Elvira. A traves de sus mas de 600 paginas, los autores no solo catalogan monumentos como la Madraza o los recintos amurallados, sino que contextualizan cada piedra dentro de la historia politica y social del Reino de Granada. Es, en esencia, un puente entre la tradicion historica y la arqueologia moderna que sigue siendo referencia para investigadores actuales.