Florian Zeller, uno de los dramaturgos franceses vivos más representados en el mundo, llega al cenit de su carrera con estas tres piezas que a su juicio constituyen una "trilogía involuntaria": El hijo, La madre y El padre.En El hijo, el autor abre una critica feroz en torno a la paternidad/maternidad contemporanea centrada en una pregunta: ¿que nos ha pasado para llegar a anteponer al cuidado de un hijo adolescente nuestro estado de animo personal? Un asunto de dolorosa actualidad: los adolescentes solos ante sus convulsas crisis de iniciacion, vulnerables y victimas en definitiva de las fragiles emociones de sus progenitores. El instante en que un hijo te dice: "Tengo la sensacion de que me voy a volver loco". Segun ha expresado en entrevista, Zeller quiere insistir en lo esencial que es afrontar y hablar abiertamente de la depresion y la tendencia suicida en la adolescencia.En La madre aborda Zeller lo que siente una mujer cuando deja de ser el sustento emocional y funcional de su familia. El personaje, emocionalmente dependiente de su hijo, nos coloca frente al sentimiento de soledad no deseada, el vacio y finalmente, la demencia, y nos obliga a plantearnos una cuestion nada banal: ¿el amor de una madre ha de tener un limite? ¿Cuando el amor se convierte en apego?El padre nos sumerge en la mente de un hombre de avanzada edad que inicia y se niega a asumir su deterioro cognitivo, su perdida ya evidente de la memoria y de las coordenadas de espacio y tiempo, y la complejidad creciente de su dependencia del entorno, que no admite a la vez que acusa el vertigo de su desorientacion (¿Estoy en mi casa? No, esta no es mi casa. ¿Has visto mi reloj?)
Arte es una comedia brillante y feroz sobre lo que creemos entender del arte y de la amistad.Tres amigos de toda la vida Sergio, Marcos e Iván ven tambalear su amistad cuando Sergio compra una pintura moderna: un lienzo completamente blanco, con apenas unas lineas casi imperceptibles, por una suma exorbitante. Marcos se indigna, Ivan intenta mediar, y lo que parece una simple discusion sobre arte contemporaneo se transforma en una explosiva confrontacion sobre el gusto, los valores, el ego y la lealtad entre amigos.