Un libro misceláneo sobre la vida y la literatura. Una muestra del talento de orfebre de Alejandro Zambra.Un libro misceláneo sobre la vida y la literatura. Una muestra del talento de orfebre de Alejandro Zambra.Esta coleccion de ficciones, ensayos y cronicas puede entenderse como una fervorosa defensa de la creacion literaria, o como un llamado a desobedecer las reglas del juego, o como el resultado de una obsesiva (y compulsiva) reflexion en torno de las palabras. O como todo eso a la vez, o como nada de eso, porque, como anuncia su titulo, este extravagante y delicioso libro apunta en multiples direcciones, se resiste a ser una sola cosa.En las once piezas aqui reunidas reconocemos en plenitud la personalisima voz de Alejandro Zambra, aunque el autor juega persistentemente con las mascaras, como adhiriendose al lema de Fernando Pessoa que cita al pasar: Combatir es no ser capaz de combatirse. Hay en estas paginas humor, melancolia, calidez y desenfado, ademas de alguna escandalosa contradiccion, como sucede en la conferencia que da titulo al volumen, donde Zambra declara su repudio a dos cuentos ineditos y promete nunca publicarlos, pero luego, con total inconsistencia, decide incluirlos en este mismo libro (para felicidad de sus lectores, por cierto).Imagenes de amplitud generacional y alegatos intimos reclaman su derecho a mezclarse con observaciones sobre la creacion, la traduccion literaria, el acento, la extranjeria, el aborto, la paternidad, la educacion, y hasta con unas inesperadas disquisiciones sobre un pulpo de juguete o sobre los estados de animo de Mario Vargas Llosa. Instantaneas de la vida en Santiago, en Nueva York o en la terremoteada Ciudad de Mexico pueblan este libro, que tambien incluye una delirante declaracion de amor a Buenos Aires.Tema libreagrega un impensado capitulo a la celebrada obra de Alejandro Zambra, un autor a estas alturas fundamental de la literatura latinoamericana.Lei las novelas de Alejandro Zambra una tras otra, porque eran muy buena compañia. Sus libros son como la llamada de un viejo amigo en mitad de la noche, y luego extrañe la voz elegante y divertida del otro lado del telefono, con sus historias raras y hermosas (Nicole Krauss).No hay otro escritor como Alejandro Zambra, no hay nadie tan arriesgado, tan sutil, tan divertido (Daniel Alarcon).Cuando pienso en Zambra, me alegro por el futuro de la ficcion (Adam Thirlwell).Adoro sus fulminantes audacias (Enrique Vila-Matas).
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