Woody Allen ha sido siempre un provocador. Con esa pinta de infeliz que no se come una rosca, se permite insolencias que ni siquiera los más «duros» pueden a veces perdonar. Tras ser expulsado de la
Las brujas de Salem: En 1692, en la localidad de Salem, pacífica pero sofocante debido a la religiosidad estricta que rige su vida cotidiana, corre el rumor de que una joven ha hecho un obsceno maleficio. Los habitantes se acusan unos a otros, y se inicia un juicio que tal vez propicie temibles venganzas... Miller concibio Las brujas de Salem en la epoca negra de la caza de brujas desplegada en Estados Unidos durante el macarthismo. Posteriormente colaboro en su adaptacion al cine, titulada El crisol y cuyo guion se ofrece a continuacion de la obra teatral.