La distancia entre la obra de arte y quien la percibe, a veces parece infranqueable porque la comprensión de lo que la obra puede querer transmitir como mensaje no resulta fácil. Tradicionalmente, la obra de arte se ha apoyado en los relatos o manifiestos que la legitiman socialmente, especies de normas que le permiten ser consideradas como obras artisticas. El autor invita a analizar las caracteristicas conceptuales de los relatos legitimadores y expone las mas esenciales argumentaciones filosoficas para comprender la necesidad de su cuestionamiento.